Ella. Solo ella.
Solo ella podía hacer que me olvidase de mi misma, que me olvidase del monstruo que era.
Ella no me temía, nunca lo hizo. Era valiente.
Pude haberle desgarrado el cuello con mis colmillos, sin más, en muchas ocasiones. Ella sabía que no puedo controlarme cuando tengo sed y aun así nunca se apartó cuando yo acercaba mi boca a su cuello para besarla.
Ella me hacia querer ser más humana, todo lo humana que yo pudiese llegar a ser.
Su cabello negro, sus ojos verdes. Era tan bella.
Aun recuerdo las noches en las que se dormía sobre mi regazo. Me pasaba la noche entera sintiéndola respirar, acariciándole sus sonrosadas mejillas, su sedoso pelo de azabache.
Era tan hermosa como una rosa negra.
Nunca entendí por qué decidió permanecer a mi lado. Cada vez que yo salía a cazar tenía la impresión de que al volver ella no estaría, pero siempre estaba y siempre me abrazaba aunque yo estuviese llena de sangre. Ella me quiso desde el principio.
Ahora su recuerdo me viene a la memoria. La he perdido para siempre.
Ahora se pudre bajo tierra, lentamente, con el paso de los años.
Tengo razones para echarme la culpa de que ella no esté a mi lado ahora.
Pude haberla transformado en un monstruo como el que yo soy. A ella no le hubiera importado pero a la hora de la verdad no pude. La deje morir.
Nada me hubiera gustado tanto como una eternidad junto a ella pero no podía convertir a mi tierna rosa en un monstruo. No podía manchar sus manos de sangre, convertirla en una asesina nocturna. Sería muy egoísta. Si lo hubiera hecho y algún dia ella decidiese que no quería estar conmigo de todos modos estaría condenada a ser un monstruo.
Ahora ella está muerta, como yo, pero jamás podre volver a acariciar sus labios con un beso.
Ahora querido lector, podrás juzgarme de monstruo desalmado o tal vez de enamorada. ¿Qué habrías echo tu en mi lugar?
En el exterior hay luna llena, brillan las estrellas. El arroyo tranquiliza mi alma con el sonido del agua haciéndose paso entre las rocas. Puedo ver sobre el puente a un caminante despistado.
Es hora de alimentarse.

aunq no olvides a esa rosa con tiempo y con esfuerzo quizas te enamores de otra aunq esta sea mas bien roja
ResponderEliminartq
Rosas hay muchas en el mundo, solo hay que saber escoger la que sea mejor para tí; el resto podrán aparentar ser muy buenas y bonitas, pero si no es tu rosa no importa cuanto la cuides, acabará por marchitarse.
ResponderEliminarPero ánimo, seguro encontraras tu rosa.
que boniiiiiiiito :) (aun triste)
ResponderEliminarEzta cool ez guapozo :D pero un poco ozcuro u_u
ResponderEliminarQue bonito *__*
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