jueves, 30 de diciembre de 2010
Dame una calada
Yo creo que pasa por la vida sin mas.
Susurra:
-Dame una calada de libertad, dame una calada de esperanza.
Pasea solo, rodeado de miles de personas. Camina con la cabeza agachada y busca su rostro en los charcos. ¿Quien soy?.
Ocultas bajo su sonrisa van sus ganas de llorar, de dejarlo todo. Oculto bajo sus carantoñas su desengaño con la vida, tan llena de injusticias...
Sus ojos grises buscaban en el cielo un motivo para seguir adelante. El quería amar y no sabia, el quería escapar de los problemas pero nada le satisfacía.
Seguía caminando por la calle. Cada vez estaba mas oscuro.
Susurra:
Dame una calada de comprensión, dame una calada de amor.
Escondía tras su antifaz un chico sensible y romántico, de esos que ya no quedan. Se preguntaba de que sirve hoy en día ser buena persona. Se preguntaba si alguien lo echaría de menos si faltase.
Caminaba por la calle, por donde yo ya había caminado. Caminaba por la calle de las dudas y la decepción, solo, rodeado de miles de personas que a su vez también caminan solas en esa misma calle. Niño tonto, hazme caso, yo ya caminé por esa calle. Yo ya camine con la cabeza agachada buscando mi rostro en los charcos, y mientras me preguntaba quien soy, nunca llegué a ver a las personas que me tendían la mano... cuesta. Niño tonto, deja de mirar al cielo para buscar motivos para seguir, mira al frente. ¿Quien no se enamoraría de tus ojos de acero?.
Escúchame, ya que estamos vivos, ¿Por que no disfrutar en vez de pasar como alma en pena?
Love. Se feliz.
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Jous que bonito, no te voy a negar que sea triste pero es precioso >.<
ResponderEliminarintentare seguir tu consejo MUAK! tekiero :)
Vaya... no se por quién ira exactamente (si es que va por alguien en concreto) pero la verdad es que me he sentido identificado con estos parrafos.
ResponderEliminarTriste, igual que muchos otros que escribes, pero bello a la vez.