martes, 30 de octubre de 2012

Such a lonely day...



Desaparezco.
Me derrito en la memoria de recuerdos estúpidos en los que quizás alguna vez estuve contigo. Quién sabe.
Salgo a la calle con la certeza de que no me toparé con ninguna cara conocida. No, ya no salgo, ¿para qué?.
Quizás malgasté demasiado mi tiempo cuando aún era alguien para alguien.
Sí, fue voluntario. Me fui voluntariamente a realizar mi sueño a otro lugar lejos de mi mundo, de echo luché por ello. ¡Qué complicado!
Debería ser feliz. Debería intentarlo. Debería conseguirlo.
Siempre fui muy solitaria, quizás solo me creía muy solitaria, quizás solo quería serlo. Pero antes no tenía ni puta idea de lo que era la soledad. 
Hoy daría mi vida por una persona, por cualquier persona.
Daría mi vida por hacer reír a alguien y reír con él y ser feliz.
Daría mi vida por estar contigo, que has leído hasta este punto (si es que alguien aun me lee) y poder hablar de cualquier cosa.
Pero no hay nadie aquí.

Yo, mi orujo, mi orgullo...

Madurar de golpe es lo que tiene. 
Apartar en dos segundos todo lo que conseguí en una vida entera; mi gente, mi familia, mi trabajo... En dos segundos. Ni siquiera pude despedirme de todos.
Lo peor es que es un callejón sin salida. ¿Qué hacer? ¿Rendirse? ¿Luchar?
La respuesta parece fácil, ¿verdad?.
Las cuatro paredes de esta habitación en la que llevo 51 días me oprimen cada día mas. 51 días que me parecen décadas.
Me da igual como acabe todo esto, pero quiero que acabe ya. Quiero vivir. Quiero despertar.
Gracias por estar ahí, a ti, a todos.



sábado, 21 de abril de 2012

Sueño

Sueño que te sueño.
Caigo al vacío de mi corazón que yo creía sepultado entre los escombros del pasado y me encuentro a mí misma llorando en un apartado rincón .
Resuenan palabras en la mas completa oscuridad de mi mente. Palabras que por lástima nunca fueron y bajo ningún concepto deberían ser.
Comienzo a escapar de mi misma, pues yo misma me hiero pensando que pienso lo que no pienso y que soy como no puedo ser. Como tú quieres que sea.
Sabes que te quiero y que en mis peores pesadillas me abrazas, pesadillas por que al despertar duele como un clavo incandescente que se adhiere a  tu alma sin permiso, pesadillas por que me besas y nunca me besarás.
Algo renace dentro de mí. Nace para destruir, para destruirme poco a poco.
Te odio por no poder odiarte. Te odio por existir, por hacerme feliz...




miércoles, 16 de noviembre de 2011

te quiero...hacer desaparecer...junto a mi

Me gusta que me abraces, que me engañes.
Me gustaría que me prometieses una vez mas que todo irá bien y que luego vuelvas a desaparecer.
Me gusta que me sonrías y que el resto del mundo no me importe, incluso que tú no me importes.
Me gustaría caer en lo que callas o ser eso que buscas. Me gustaría no haberte conocido.
Quiero volar y ser libre dentro de la red que los dos tejimos y que tu quemaste aquella tarde.
Perderme en tus ojos, esos ojos verdes que te arranque tantas noches en sueños...dulces sueños.

Engañame, engañame tanto como quieras pero por favor, no me dejes sola.
Abrasame, desgarrame, lo que sea, pero no me dejes aquí tirada, tengo frío.

Me gustan las mentiras, te odio pero juega conmigo, juguemos a amarnos, juega conmigo a que todo es perfecto.

Será mas emocionante cuando nos estrellemos con la realidad, sera mas interesante, mas real.

Ya estoy acostumbrado a que nada de lo que amo exista realmente.

Por eso te quiero, te quiero odiar, te odio, no puedo, no quiero, no se lo que quiero.

Miénteme, abrázame, te espero aquí sentada, al lado de la muerte, mi única amiga.  

jueves, 30 de junio de 2011

Ni idea

Guardando cada uno de tus recuerdos bajo llave, lejos.
Miedo a que todo vuelva a salir mal.
Te miro a los ojos y no se cual de tus mil caras es la que te disfraza en ese momento...
Dices tantas cosas...
¿Que he de creer?
No entiendo nada y a veces me complace pensar que tu tampoco, pero no lo se.
Estando a tu lado se me olvida todo y es cuando no estas cuando pienso si esta bien o esta mal.
Que el tiempo decida.... supongo.

martes, 24 de mayo de 2011

No quería que se perdiese...


Miré hacia atrás y horrorizado vi como un lunático disfrazado de mí mismo, totalmente desfigurado, corría hacia a mí enloquecido. Temiendo por mi vida escape tan rápido como pude, hasta encontrar a lo lejos una figura esperanzadora. Apreté el paso mientras le pedía ayuda a gritos. Se giró y asustado por mi aspecto escapó... Juraría que su cara me era familiar, le perseguí para comprobarlo...

miércoles, 4 de mayo de 2011

Por la olvidada sonrisa de un niño…

 Otra guerra se aproxima con sus correspondientes máquinas de matar, denominadas humanos que luchan para no conseguir más que beneficios para unos cuantos mequetrefes. Luchan para morir. Luchan para dejar un mar de lágrimas detrás de cada uno. Luchan sin saber por qué, sin preguntarse a quien están matando, sin preocuparse de pensar que son personas como él, con familia, con pasado y sin futuro.

De lo que no hay duda es que poco a poco estamos destruyendo el mundo y de que nos estamos destruyendo unos a otros y a nosotros mismos...

No nos cansamos de pelear y de discutir, quizás sea para sentirnos mejores con nosotros mismos cuando todo lo demás apesta, quizás para sentirnos más que el de enfrente sabiendo en el fondo que todos somos igual de desgraciados bajo un disimulado manto de manipulaciones y de mentiras al que unos pocos nos someten.

Me anima después de todo poder aun ver la sonrisa de un niño mientras yo me preocupo de estas cosas. Quizás porque él es libre, feliz e inconsciente como absolutamente todos nosotros fuimos alguna vez. Me anima por que al verle es como si no pasase nada, como si todo tarde o temprano fuese a estar bien…

Os haré un regalo:



Si los niños son el futuro, cuidándolos el futuro se muestra con una hermosa sonrisa…

Jamás lo sabrá...



Esta es la historia de un pobre mosquito enamorado de la tenue luz de una bombilla olvidada que asiste cada día a contemplar esa luz radiante, la luz que ilumina su vida. Hasta ahí bien, solo hay un problema: la luz ciega y quema al mosquito, además esa hermosa luz es intangible por lo que el mosquito jamás la conseguirá como suya.
El mosquito sufre y sufre pero aun así continua día tras día muriendo por estar cerca de esa luz, de ese calor, en ese lugar.
¿Qué pensaría esa luz, si las luces tuvieran la facultad de pensar, de ese mosquito que se desvive por ella?
Supongo que es algo que nunca sabremos puesto que la luz no siente ni es consciente de lo que pasa.
Ha pasado el tiempo y el mosquito tiene todas sus patas quemadas de apoyarse en la bombilla por intentar agarrar la luz, sin éxito, lógicamente.
Sus alas se  han ido desgastando y también muestra quemaduras en su cara. Los demás mosquitos ahora lo miran con tristeza:
 -Pobrecillo -pensaran algunos- podía haber sido como el resto, podía pasar el resto de su vida sin sufrir con demás animales de su especie…
- Hemos de entenderle, está enamorado – pensaran otros.

¿De qué sirve amar a quien jamás te amará, a quien ni siquiera es consciente de todo lo que haces por él?