Desaparezco.
Me derrito en la memoria de recuerdos estúpidos en los que quizás alguna vez estuve contigo. Quién sabe.
Salgo a la calle con la certeza de que no me toparé con ninguna cara conocida. No, ya no salgo, ¿para qué?.
Quizás malgasté demasiado mi tiempo cuando aún era alguien para alguien.
Sí, fue voluntario. Me fui voluntariamente a realizar mi sueño a otro lugar lejos de mi mundo, de echo luché por ello. ¡Qué complicado!
Debería ser feliz. Debería intentarlo. Debería conseguirlo.
Siempre fui muy solitaria, quizás solo me creía muy solitaria, quizás solo quería serlo. Pero antes no tenía ni puta idea de lo que era la soledad.
Hoy daría mi vida por una persona, por cualquier persona.
Daría mi vida por hacer reír a alguien y reír con él y ser feliz.
Daría mi vida por estar contigo, que has leído hasta este punto (si es que alguien aun me lee) y poder hablar de cualquier cosa.
Pero no hay nadie aquí.
Yo, mi orujo, mi orgullo...
Madurar de golpe es lo que tiene.
Apartar en dos segundos todo lo que conseguí en una vida entera; mi gente, mi familia, mi trabajo... En dos segundos. Ni siquiera pude despedirme de todos.
Lo peor es que es un callejón sin salida. ¿Qué hacer? ¿Rendirse? ¿Luchar?
La respuesta parece fácil, ¿verdad?.
Las cuatro paredes de esta habitación en la que llevo 51 días me oprimen cada día mas. 51 días que me parecen décadas.
Me da igual como acabe todo esto, pero quiero que acabe ya. Quiero vivir. Quiero despertar.
Gracias por estar ahí, a ti, a todos.

Discrepo en lo de que no hay nadie, sabes que estamos todos aqui, aunque nos separen un monton de kilometros, siempre estaremos ahi para apollarte =)
ResponderEliminarPorcierto no deverias contar los dias ;)