De lo que no hay duda es que poco a poco estamos destruyendo el mundo y de que nos estamos destruyendo unos a otros y a nosotros mismos...
No nos cansamos de pelear y de discutir, quizás sea para sentirnos mejores con nosotros mismos cuando todo lo demás apesta, quizás para sentirnos más que el de enfrente sabiendo en el fondo que todos somos igual de desgraciados bajo un disimulado manto de manipulaciones y de mentiras al que unos pocos nos someten.
Me anima después de todo poder aun ver la sonrisa de un niño mientras yo me preocupo de estas cosas. Quizás porque él es libre, feliz e inconsciente como absolutamente todos nosotros fuimos alguna vez. Me anima por que al verle es como si no pasase nada, como si todo tarde o temprano fuese a estar bien…
Os haré un regalo:
Si los niños son el futuro, cuidándolos el futuro se muestra con una hermosa sonrisa…

No hay comentarios:
Publicar un comentario